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A donde sea pero con el corazón

Si tu caricias,
fueran las mías
besaría cada poro de tu piel.
Ante el contacto de tus labios,
se me eriza la piel.
Siento un escalofrío,
que me atraviesa la piel.
Como los vientos
que atraviesan el alma.
Son los recuerdos,
de nuestros besos,
que me envuelve el cuerpo.
Como cada mañana,
que despierto con tu sonrisa
en mi cara.

Sincerandome

Años de inseguridad,
de miedos.
Caminaba sola,
con la botella en la mano,
llena de esperanzas.
Fui débil,
no me creía capaz.
Aquí estoy,
años después.
Distinto cuerpo,
diferentes sentimientos
pero misma alma iluminadora.
Luchando por unas metas,
que casi pocos creían que lo conseguiría.

Apretando el alma

Con el alma desnuda,
en mi cuerpo hay heridas.
De las guerras que vivo,
de las guerras pasadas
El infierno,
me acompaña de la mano.
¿Quién me abraza?
Día a día decaígo,
teniendo el alma en mi mano.
Apretando las últimas sonrisas,
las fuerzas decaen.
Mucho dolor,
en pocos días.

Muriendo con tu amor

No hagas caso a lo que digan,
sino a tu corazón.
Con cada abrazo,
mirada,
sonrisa
y beso vuelves a mi.
El primer amor marco
pero el último es el verdadero,
el que te inspira
y ilusiona.
No hay amor más bello,
que el nuestro.
Nuestro corazón nos delata,
sabe que somos confesiones
convertidas en realidad.

Un día negro

Hay cosas que nunca cambian,
que te desgarran el corazón.
Como las palabras,
palabras tan simples
pero dolorosas.
A veces duele demasiado,
estás destrozada,
ya no crees
y menos en quien creíste.
Y a pesar de todo eso,
siempre hay una luz,
de alguien que te cuida
y te guía.


El silencio

En la soledad de la habitación,
notaba su mirada que me perseguía.
Por más que me escapara,
siempre me encontraba.
Tenía una ventaja,
el escuchaba mis pasos,
yo a el no.
El miedo me recorría por las venas,
el corazón me sobresalía de los pechos
me martillaba no escuchar.
Estaba encerrada,
en una casa con muchas salidas
y entradas.
¿Por donde escapaba?
El podía entrar facilmente
y a mi me costaba escapar.
El me impedía salir.


Acompañada de tu mano

Yo quisiera tenerte,
siempre cerca.
Hace tiempo que siento por ti
y es como si el tiempo no parase,
ojalá que nunca pare en este barco
llamado amor.
¿Te acuerdas del primer beso?
Parece que fue ayer.
Quiero ser la mujer,
que te acompañe de la mano.
No quiero solo 9 inviernos contigo,
sino infinitos meses a tu lado.
Donde los meses,
se conviertan en años.
Sin buscarte,
te encontré
y tu mano nunca quiero perder.