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Mostrando entradas de octubre, 2015

A veces para querer hay que poder.

A veces te hacen tan pequeña, te machacan, te ahogas en un pozo sin fondo y no puedes más.
Necesitas que algo te salve,  que tu pequeñez se haga grande, que te den su mano en este camino de piedras.
Pero a veces nada es justo, te empeñas en no sentir, en no querer y intentas evitar que te quieran y los quieres alejar pero también piensas que tu pequeñez te impide querer y aunque quieras,  no eres capaz,  ahora no.
Porque estás rota,  eres pequeña, te sientes pequeña y si no eres fuerte te romperán más y asi no se debes querer.
Asi, simplemente no se puede o a veces la mejor salvación es un abrazo a tiempo que cure tus heridas.

Posdata: Ven, quédate cerca.

Puede que no sepa lo que siento,
lo que si se es que te quiero cerca.
Sin que te des cuenta,
te miro a escondidas.
Tus abrazos,
alejan mis temores.
Me salvan de la oscuridad,
me llenan de alegría.
Por eso ven,
quédate cerca,
de mi sin decírtelo.

Verdades como puños

La gente suele pensar que por conocer a una persona de solo unos días ya sabe como es, pero ahi están equivocados porque solo quién los miran y saben como piensan y piensan igual que ellos son los que realmente los conoce.
Esas personas son las que miran a través de tus ojos,  con esas debes quedarte.
Esas personas que creen saberlo todo y hablan y dicen cosas de los demás lo único que hacen es hacer daño porque al hablar no se dan cuenta que quizás lo que dicen deja marcada a la otra persona de por vida.
Las cosas duelen, las personas juzgan sin saber, sin darse cuenta que a lo mejor esa persona intenta hacerse fuerte pero que necesita de alguien que la sostenga y le de alas para volar.
Todos tenemos miedos, complejos,  nadie es perfecto y sobre todo cometemos fallos pero jamás dejes que nadie te juzgue si no sabe cómo eres.
Porque los que juzgan, solo lo hacen para no sentirse tan vacíos con sus vidas y así alimentan tu vida de complejos que estaban escondidos.
Y recuerda apoy…

Ama mi caos

Me gustaría conocer,
cada parte de ti,
tanto pasado como presente.
Ver el otoño a través de tus ojos,
no importa lo que hagamos,
mientras estemos juntos.
Que las hojas caigan,
mientras nos miramos
en ese bosque perdido.
Porque aqui,
en esta hoja en blanco
podre decirte lo que siento.
Desatas mis tormentas
y alegras mi pequeño corazón atormentado.
Y a pesar del miedo,
que hay en mis ojos,
sigues aqui pequeño.
Estaré llena de caos,
de miedos
y con alguna ilusión
pero mientras disfrutemos de este presente.

Un abrazo que rompa tus miedos

A veces no es el miedo a sufrir
sino el miedo de que ocurra lo mismo.
El miedo de abrirte poco a poco y que sepan como eres,  es lo que te echa atrás.
Simplemente necesitas que te dejen de leer y que te escuchen, el tiempo en ocasiones es el mejor remedio y dejarte escuchar la salvación.
A veces necesitas un abrazo sin necesidad de pedirlo, de decirlo a gritos. Un abrazo que rompa tus miedos y te llene el corazón de ilusión, que te atrape y no te suelte.
Convirtiendo tus miedos en alegrías.

Un recuerdo en la playa

Siempre nos quedará el recuerdo,
de lo que fui,
de lo que fuimos,
de un nosotros.
Quedará el beso,
que nos dimos junto esas rosas,
apoyados en ese castillo en ruinas
junto una playa pérdida.
Solo es un recuerdo,
del último dia de verano.
Ahora solo queda un corazón en ruinas en proceso de construcción.

Un último suspiro de verano

Verano,
el último beso
en una estación.
Últimas miradas,
sensaciones con sabor a despedidas,
besos apasionados
y amargados.
Otoño,
me lo llenaste de lágrimas
con sus besos prohibidos.
Y con la falsa esperanza de un intento fallido.

Entre sentimientos

No puedo más,
tu nombre quiero gritar,
no callar los sentimientos,
robarte unos cuantos besos.
Entre estas cuatro paredes,
tu no estás.
Grito, grito, grito
y tu no apareces,
no puedo más,
necesito verte,
olerte
y sentirte.
Sentir tus manos,
en mi piel.
Estar cuerpo
contra cuerpo.

4 estaciones contigo y sin ti

La primavera,
me dejo el recuerdo,
de tus caricias.
El verano,
tus besos.
El otoño,
me dejo conocerte.
Y el invierno,
tus palabras escritas
pero no dichas por tu boca.
Y tu ¿Que dejaste?
Tu recuerdo en mi,
tu olor,
tus besos,
tus caricias,
tus palabras.
Me dejaste a ti.

Te arrepientes

Te arrepientes de haber besado unos labios que te marcaron.
De haber tocado su piel pero no su esencia.
De haber sentido, 
de abrirte, 
de confesar tus miedos,
esperanzas,
sueños
a quien no se abrió a ti.
De haber intentado curar sus heridas,
con tus caricias,
sin resultado.
Dolio no tenerte,
que solo fuera una ilusión,
con el tiempo se apago.
Te fuiste,
fue tú decisión
y yo decidí no esperarte.