Cada noche volvían los sueños,
siempre aparecía ese hombre sin cara. No sabía que aspecto tenía, en mis recuerdos el estaba borroso. Cada vez que el se acercaba, yo me alejaba y soñaba con esa oscuridad, me despertaba llorando. El miedo se apoderaba de mi.
A veces aunque seamos mayores los miedos siguen en nosotros hasta que se curen nuestras heridas abiertas.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Temores Ocultos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Una cura para el corazón
No me fui, quizás si. Pero aquí estoy, intentando sobrevivir. Renaciendo de nuevo o casi, como duele cuando te rompes. Te ahogas quieres gr...
-
Cuando has perdido la sonrisa, cuando debes encontrarte a ti misma, cuando nada te hace feliz y no te sientes bien. Es que algo falla, es q...
-
Eras un remolino de emociones, un aire fresco en mi mirada. Un sueño por cumplir, donde resplandecía llena de felicidad. Pero algo ocurrió, ...
-
Tan frágil ella que no sabría que se rompería. Un positivo que lo cambio todo. Algo que llego de forma inesperada y que se fue dejándola va...
No hay comentarios:
Publicar un comentario