En manos ajenas

Noches donde hay más insomnio que sueños, donde te paras a pensar en todo lo que te rodea.
Donde observas las estrellas,
como cada noche, 
hablándole al viento.
Susurrandole
tus sueños y miedos.
Deseas ver más luz que oscuridad,
que tus ojos vuelvan a brillar.
Simplemente deseas una oportunidad,  quizás todo depende del tiempo y queda en manos del destino.
Como siempre todo jugando en manos ajenas.

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