El mar chocando
contra las rocas.
El aire acariciando
mi cara,
dejándome sumergir
en el olvido.
Una puesta de sol
asomando,
pronunciando la palabra
libertad.
El mar chocando
contra las rocas.
El aire acariciando
mi cara,
dejándome sumergir
en el olvido.
Una puesta de sol
asomando,
pronunciando la palabra
libertad.
Estamos hechos de heridas,
de aquellas que marcan el alma
y dejan un rasguño en nuestro pecho.
Fue muy caro el dolor
y ya una
no sana tan fácil.
Me he tatuado
cada vivencia
y pasión
en los centrimetros
de mi piel.
Cuando la mente te traiciona,
todo te confunde.
Ya no diferencias entre la realidad
y lo imaginado.
¿Cómo saber si algo existe?
Si solo tu lo miras.
Por eso el sueño queda en el olvido
y puede más los miedos
que nos atormentan
que tu deseo de salir adelante.
Deja ir todo
y quizás así encuentres
algo de paz en tu interior.
No se si fue tu mirada,
o el poco amor que transmitía
cada vez que te sentía.
El silencio que había
rompía todos mis esquemas
pero supe que aquel día
iba a ser el último.
Rompiste un amor,
las lágrimas quemaban
el corazón.
Sin despedidas,
ni una gota de esperanzas.
Llore por lo que nunca fue.
Nuestro amor fue un salto a ciegas,
era un laberinto de emociones
donde el fuego siempre estaba presente.
Había conexión,
miradas fugaces.
Hacíamos el amor y también nos reíamos
pero uno de los dos se quedo con las ganas.
El amor puede ser tantas cosas;
Un beso inesperado
en la frente.
Un abrazo a tiempo.
Esa amistad que te escucha
a cientos de kilómetros.
Incluso esa amiga
que te acoge
en algún momento
de su vida.
Amor no es solo amar,
sino que te amen.
No me fui, quizás si. Pero aquí estoy, intentando sobrevivir. Renaciendo de nuevo o casi, como duele cuando te rompes. Te ahogas quieres gr...